Esto ya se acaba, la inquilina de mi útero podría salir en cualquier momento, según Nicole. Que nerviooooos!!! Bueno, pues ahora es el momento de hacer balance de la situación, de las cosas buenas y de las cosas malas. No puedo escribirlo todo, ya que este blog está flotando por el ciberespacio y cualquiera puede leerlo, pero tampoco hay mucha cosa “secreta”, así que voy a intentarlo.
Cosas positivas:
- He tenido la suerte de encontrarme bien casi todo el tiempo, hasta el octavo mes. Ni nauseas matinales ni nada parecido.
- He engordado muy poco. De hecho, he perdido medio kilo la última semana, así que espero poder recuperar mi peso de siempre lo antes posible (lo ideal sería antes del bautizo). Nicole dice que hay mujeres que llegan a engordar más de 25-30kg, así que mis 8 modestos quilitos son bastante discretos. Y afortunadamente como lo que quiero, o sea muchas porquerías y pocas cosas sanas. ¡Menudo chollo!
- Este año están de moda unas camisetas con barriga suelta, así que en vez de gastarme un pastón en ropa premamá, que es carísima y no podría volver a usar, simplemente me compré varias prendas de estas y he podido pasar el verano fashion y fresquita.
- Peter me trata muy bien y está siempre pendiente de mí. No es que antes no lo estuviera, obviamente, pero es agradable jajaja! Y mi madre no me deja ni poner la mesa, ni limpiar baños, ni nada de nada. La pobre cuando me tuvo a mí fue al trabajo hasta el último día, y además no tenía a nadie que la ayudara en casa.
Cosas negativas:
- Tengo un dolor de espalda alucinante. Empieza cada día sin falta después de comer, y para la hora de la cena ya veo las estrellas, y no en el buen sentido precisamente. Ya no recuerdo lo que es una postura cómoda.
- Tengo problemas de memoria, estoy aún más despistada que de costumbre, que ya es decir.
- Me voy quedando frita por todas partes, a la que cierro los ojos, ZZZZZZZzzzzzzzzzz…Estoy tan agotada como si me pasara 12 horas diarias picando piedra en una mina.
- Su Alteza me despierta en plena noche con unos patadones en las costillas, que me dan ganas de devolvérselos.
- Solamente puedo dormir “en decúbito izquierdo”, o sea hacia ese lado. Del otro lado aplastaría nosequé vena, boca abajo es misión imposible y boca arriba la barriga me aplasta. Y levantarme de la cama por la mañana es una odisea, ojalá tuviera una cuerda con poleas colgando del techo para hacerlo más fácil.
- Tantos análisis de sangre, visitas a Nicole, pruebas de glucosa inútiles… con lo sana que estoy, espero no estar enferma nunca porque tendría que vivir en una tienda de campaña en el jardín del CAP.
- Punto inevitable… el temido parto. Estoy bastante asustada, pero realmente es la única manera que hay de terminar con esto. Realmente, la Naturaleza no se ha enterado de que estamos en el siglo XXI, se podría modernizar un poco no? Cambiar el sistema, vaya. Sería genial despertarse una mañana y tener un bebé al lado, que ha salido solito y de modo indoloro durante la noche. En fin, soñar es gratis. Ya escribiré una entrada aterradora dentro de unas semanas, hablando de epidurales, puntos y cosas asquerosas variadas. Uf!!! Sólo de pensarlo me dan escalofríos.
- Habrá que montar un bautizo y todo eso. No me importa hacer los paquetitos de peladillas, pero está siendo agotador buscar restaurante.
Cuando se me ocurran más cosas positivas iré actualizando esta entrada. Negativas creo que ya hay suficientes.






















